Quienes somos Filosofia

Filosofía

DE LA DIGNIDAD HUMANA: La dignidad es propia del ser humano, es el conjunto de los derechos fundamentales que desde el derecho natural cobijan  como garantías a la persona. La dignidad hace del estudiante el centro de toda actividad en la institución.

 

Este principio lleva a que las normas y los procesos correctivos que se hagan necesarios en cada estudiante sean compatibles con la dignidad humana.

 

DE LA FORMACION INTEGRAL: La formación integral hace alusión al pleno desarrollo en los estudiantes de las dimensiones humanas, de acuerdo con sus habilidades y destrezas con el fin de prepararlos para la realización de su proyecto de vida.

 

Hace referencia entonces a brindarle al estudiante los conocimientos científicos y tecnológicos, a propiciarle los bienes y los valores del medio social y cultural, a infundirle el respeto de los derechos humanos, el espíritu de paz, la tolerancia y la solidaridad entre otros.

 

DEL LIBRE DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD: “Cada persona tiene derecho a las oportunidades que le permitan expresar su temperamento propio, aquello que le va dando su identidad, su sello personal”.

 

Este principio se refiere a la autonomía, capacidad de autocontrol y dominio que el sujeto va logrando a través de su interacción con el medio social y familiar, “implicando el derecho a que cada persona sea dueña de si misma y de sus actos, limitados en los derechos de los demás. Así, el derecho al libre desarrollo de la personalidad no puede ejercerse en detrimento de la comunidad estudiantil que tiene derecho a la disciplina y el orden, sin afectar derechos de terceros (Sentencia 481 de 1998)

 

DEL AMOR FRATERNO: Propiciar un ambiente de estudio y de trabajo caracterizado por una acogida mutua, una atmósfera de confianza, cariño afecto amabilidad, bondad seguridad, respeto y comprensión, que envuelve las relaciones entre las personas.

 

Actuar como personas maduras que se ajusten en su ambiente de convivencia con las cualidades y defectos propios de los demás  y suavizar aquellos rasgos de personalidad que para algunos resulten molestos.

 

DE LA IGUALDAD:”Todas las personas nacen libres e iguales ante Dios y ante las leyes, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozaran de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua religión, opinión política o filosófica”.

 

En la institución queda plasmado este principio en la medida en que el estudiante tenga igualdad de posibilidades educativas, e igualdad de oportunidades para su realización en la vida y su ascenso personal.

 

DE LA PARTICIPACION: Es el reconocimiento de los diversos miembros de la comunidad educativa como elementos activos del proceso de aprendizaje y de formación de los educandos. Entendiendo la participación como el aporte responsable al trabajo colectivo de cada uno de los actores de la institución, no como espectadores sino como generador e impulsor de iniciativas.

 

DE LA LEALTAD: Es el deber de decir la verdad, no hacer trampas ni deformar la realidad, actuar de buena fe en la ejecución del trabajo y en sus relaciones con los miembros de la comunidad educativa. Tanto el joven, como el adulto, docente y padre de familia.

 

DEL DEBIDO PROCESO: El debido proceso es la armonización del tramite legal con las garantías constitucionales. “Nadie puede ser castigado sin que se haya brindado la posibilidad de su defensa y la garantía del debido proceso”.

 

Toda persona tiene derecho a que se le presuma  su inocencia y a que en caso de sindicaciones en su contra, no se deduzca su responsabilidad sin haberlo oído y vencido en el curso de un proceso dentro del cual haya podido exponer sus propias razones, dar su versión de los hechos, esgrimir las pruebas que lo favorezcan y controvertir aquellas que lo condenen. (principio de la contradicción). La presunción de inocencia tiene que ser desvirtuada como requisito indispensable para que se haga posible la imposición de correctivo o sanción.

 

DE LO PUBLICO: Lo público es espacio común, ambiente comunitario generado por la convivencia grupal,  donde todos los pobladores tienen responsabilidad frente a la vida, la salud, la educación, la cultura, la paz, los bienes económicos y los enseres de uso colectivo. Lo público es actitud de cada persona frente a sí misma y a los demás como consecuencia de una relación centrada en el bien común. El entorno y  los bienes que son de interés de toda la comunidad adquieren  un sentido especial, pues no se consideran míos o tuyos, sino nuestros.  Público es lo político, administrativo, laboral, cultural y el quehacer ciudadano que propenden por el beneficio de todos 

 

Como institución educativa consideramos lo público de suma importancia en nuestra vida diaria, pues el trabajo en conjunto fortalece nuestras relaciones personales y hacen que la Comunidad permanezca unida en bien de todos. Para ello educamos en la solidaridad, el respeto y la verdad, con el ánimo de formar ciudadanos que se caractericen por promover la comunidad, denunciar la injusticia, proclamar la verdad, cuidar los enseres colectivos, velar por la hacienda pública y trabajar por la paz. 

 

 DE LA COMUNICACIÓN: La comunicación es una de las dimensiones  que identifica a la persona y crece en el encuentro con los demás. La comunicación informa, interpreta, interpela, explica, crea y recrea nuevos mundos. Permite entrar en el interior, al igual que manifestarlo por medio de la palabra; captar lo que el otro revela y en esta interacción  con los demás y con el entorno formar la propia visión del mundo. 

 

La comunicación, para que sea productiva, debe ser creativa, respetuosa, y formativa. Para que sea creativa necesita interpretar y explicar el mundo, recrear el medio,  significar y resignificar nuevas situaciones, innovar y renovar las informaciones con dinamismo y sentido de transformación, proponer otras alternativas.  Para que sea respetuosa  no puede perder de vista que el interlocutor es una persona y en la relación con el debe tener en cuenta la edad, función de autoridad y diferencias individuales; distinto es conversar con un niño que con un mayor, con una compañera que con un profesor, con un amigo(a) que con el papá - mamá. Para que sea formativa debe ser sincera, oportuna, serena, prudente, seria y razonable; la desvirtúan, la falsedad, la descontextualización, la transmisión de significados diferentes al original, y los indebidos modales como: gritos, silbidos, palabras soeces, actitudes agresivas, infidencias   y juegos de mano. 

 

Toda persona debe ser escuchada con respeto e interés, ofreciendo explicaciones  suficientes a sus solicitudes. Toda persona tiene derecho a disentir, debatir y confrontar ideas  así como formar nuevas corrientes de opinión; tiene derecho a réplica  cuando su pensamiento ha sido distorsionado y a  apelación cuando se  afecta algunos de sus derechos.

 

Las personas de la comunidad hacemos uso de la libre expresión de las ideas a través de los debates en la clase y actividades institucionales, en la participación de las Asambleas de Grupo, en los análisis de situaciones y comportamientos en los escritos y producciones personales y en las publicaciones en los periódicos murales e impresos.

 

  

DE LA LIBERTAD: La libertad es una vivencia experimentada en el ser humano como mediación entre una afirmación originaria y una negación existencial. La frontera entre estos dos polos es la limitación, es la tensión dialéctica donde brota la libertad como cometido para sí mismo. Somos frágil síntesis.  Si es cierto que el ser humano puede no decidirse, no lo es menos que puede hacerlo en un sentido o en otro: tiene la opción de poder decidirse, la opción de elección. Esta opción  es tarea, camino de realización.  No nacemos libres, sino con capacidades de ser libres. Nos hacemos libres a medida que se lucha constantemente por mantener el señorío de nuestras decisiones. La libertad no es un título de propiedad que aumenta cuantitativamente, es una capacidad y una actitud, es la afirmación de la persona con autonomía frente a sus posibilidades concretas.

 

La libertad se acrecienta mediante la superación de obstáculos y no mediante su desconocimiento, por eso es conquista. Cada opción concreta supone una renuncia y un compromiso. Ellos reducen aparentemente el campo de las posibilidades, pero la persona ha crecido en el ejercicio de su libertad.

 

La persona verdaderamente libre es aquella que responde, que se compromete, que tiene capacidad de decisión y de proponer alternativas, que es cada día más autónoma. Sólo así la libertad fortalece la unión, la responsabilidad, la comunidad. De otro modo se vuelve anárquica y se convierte en libertinaje inútil y pernicioso.

 

  

DE LA RESPONSABILIDAD: El ser humano en la medida que se desarrolla en el ambiente familiar y social comienza a responder por determinadas tareas que debe asumir  dentro de sus funciones, o que se le asignan según su edad y capacidad. Esta actitud de responder por una función, tarea o compromiso forma el valor de la responsabilidad. Comienza, pues,  la responsabilidad a formarse en la familia y se va afianzando en el ámbito escolar y social. La persona responsable ejercita, a su vez, otras virtudes que le permiten crecer integralmente tales como: El orden o planeación de actividades, la voluntad  de ejecutarlas, la constancia en realizarlas, la estética o belleza para presentarlas, la puntualidad para entregarlas, la disponibilidad para compartirlas, la humildad para recibir las sugerencias y mejorarlas, y la firmeza de ánimo y carácter para responder cada vez mejor.

 

La familia donde los mayores dan ejemplo de responsabilidad y fomentan, controlan y confrontan este valor en los menores, ofrece la posibilidad de formarlos en un valor que es definitivo en la vida escolar y social. Los menores necesitan de responsabilidades para que adquieran seguridad en la ejecución, gocen con el trabajo concluido y asuman el fracaso cuando no alcancen a realizar la tarea según las condiciones establecidas.

 

En el Colegio se forma la responsabilidad cuando los integrantes de la Comunidad Educativa se apropian del P.E.I., y de manera especial del Manual de Convivencia. Así, el conjunto de principios, fundamentos, valores y normas adquieren el sentido de mediadores  para la formación y desarrollo integral de la persona.

 

 DEL TRABAJO: El trabajo es una actividad humana, de orden racional, cuyo objetivo es transformar el medio con el fin de satisfacer las necesidades de la persona, dignificándola y haciendo más agradable su vida. El trabajo tiene como manifestación la actividad  física y la intelectual.

 

La actividad educativa es trabajo intelectual que debe ser organizado, ejecutado y controlado, y  exige  valores sin los cuales el trabajo  no resultaría eficaz, tales como: esfuerzo, constancia, dedicación, alegría y esperanza. Es esta actitud frente al trabajo y estos valores que la sustentan, los que constituyen el criterio fundamental para la valoración de la persona en la comunidad educativa. 

 

El educando realizará su trabajo intelectual en el colegio y en la casa, éste esta lleno de vida personal y es una parte de su historia.

 

 

DE LA TOLERANCIA : Tolerar es la capacidad de aceptar a la otra persona con sus características individuales, entender que es otra distinta a mí, que es la diferencia, y la diferencia es el aporte principal que enriquece a la Comunidad. Tolerar es disfrutar de la presencia del otro, sin tener que soportarlo; es acompañar para ayudar a crecer, sin limitarme a criticarlo; es compartir las capacidades,  posibilidades y oportunidades, sin experimentar una  simple compasión. Es, en definitiva, saber que el otro es un ser humano con quien me comunico e interactúo para construir juntos la sociedad.

 

La tolerancia tiene dimensiones individuales y grupales. Individuales cuando me comunico, encuentro y descubro que mi interlocutor es otro ser humano, no idéntico a mí, sino parecido; es “el otro”. Grupales cuando con sentido de pertenencia me identifico con un grupo de personas, pero, siempre con actitud de apertura para aceptar que hay otros grupos con visiones, concepciones y posiciones diferentes. La tolerancia me convoca a respetar  a las personas por su género, edad y familia, y a los grupos porque tienen diferentes concepciones científicas y filosóficas,  visiones artísticas, opiniones políticas, raza y etnia cultural, actividad laboral y profesional, recursos y medios económicos, prácticas recreativas y deportivas. La proporcionalidad debe procurarse en la equidad de posibilidades y oportunidades, no en la identidad.

DE LA SOLIDARIDAD: Solidaridad es el encuentro con el otro para compartir y caminar juntos en búsqueda de ideales y actividades comunes. Solidaridad es hacer presencia en el diario acontecer de los demás y demanda el ejercicio de otras virtudes como la generosidad, la tolerancia, el respeto y la abnegación. Se es solidario en todo momento del quehacer humano, pero, muy especialmente, se necesita ser solidario en aquellos momentos donde experimentamos con mayor intensidad la carencia, la soledad, la enfermedad, el fracaso y la impotencia de desempeñarnos con suficiencia. Aquí se descubre con plenitud el genuino sentido de  la compañía del otro como ser solidario. La solidaridad no es compadecer, la compasión es un primer sentimiento de la solidaridad, que mueve al acompañamiento, pero que implica ir más allá, es decir, a hacer presencia con el otro. Es “estar con el otro”.

 

Los otros principios que rigen  nuestro  quehacer  educativo  son:

1.    Nuestro colegio es NO Confesional, por obediencia a la libertad de culto, lo que no significa de ningún modo, que  el enfoque educativo, los  énfasis y la  doctrina  espiritual en la institución, estén claramente determinados por la moral, que sustancialmente este hecho propende a brindar una educación integral del ser en todos los aspectos haciendo especial énfasis en la parte espiritual sin importar el credo.

2.    Nuestro colegio vive y asume las normas de la moral, el respeto, el amor y la vivencia hacia sus semejantes tal como se encuentra declarado en nuestra identidad institucional, que serán la guía  de nuestra labor en lo espiritual, curricular, cognitivo, científico y educativo. Tal identidad y filosofía, establece claramente que nuestra Institución abre sus puertas a todos los individuos, sin discriminación de credo o fe, sin embargo es de claridad y pertinencia destacar que propendemos por un crecimiento en la moral , los valores y principios propios de un o una estudiante que asume una identidad espiritual, indiferente de su credo o religión.

3.    Nuestro colegio es de carácter OFICIAL - PUBLICO, es decir, que  atendiendo  a la ley  y a los decretos reglamentarios, ofrece una propuesta educativa Pública y oficial, generada en  primer lugar por el Ministerio de Educación y la reglamentación oficial que para ello destina la Secretaria de Educación  y que es asumida  -por asentimiento personal - por  aquellos que se vinculan  a él a través de la matrícula. De igual forma recordando las instancias de la corte constitucional que a ese respecto se pronuncian:

 

“La exigibilidad de esas reglas mínimas al estudiante resulta acorde con sus propios derechos y perfectamente legítima cuando se encuentran consignadas en el Manual  de Convivencia Escolar que él y sus acudientes, firman al momento de establecer la vinculación educativa. Nadie obliga al aspirante a suscribir ese documento, así como a integrar el plantel, pero lo que sí se le puede exigir, inclusive mediante razonables razones es que cumpla sus cláusulas una vez han entrado en Vigor, en este orden de ideas, concedida la oportunidad de estudio, el comportamiento del estudiante si reiteradamente incumple pautas mínimas y denota desinterés o grave indisciplina puede ser tomado en cuenta como motivo de exclusión”.  (SC- 555/94).

 

 “La función social que cumple la Educación hace que dicha garantía se entienda como un derecho – deber que genera para el Educador como para los educandos y para sus progenitores un conjunto de obligaciones recíprocas que no pueden sustraerse; ello implica que los Planteles Educativos puedan y deban establecer una serie de normas o reglamentos en donde se viertan las pautas de comportamiento que deben seguir las partes del proceso Educativo (ST- 527/95).

 

“La educación ofrece un doble aspecto. Es un derecho-deber, en cuanto no solamente otorga prerrogativas a favor del individuo, sino que comporta exigencias de cuyo cumplimiento depende en buena parte la subsistencia del derecho, pues quien no se somete a las condiciones para su ejercicio, como sucede con el discípulo que desatiende sus responsabilidades académicas o infringe el régimen disciplinario que se comprometió observar, queda sujeto a las consecuencias propias de tales conductas: la pérdida de las materias o la imposición de las sanciones previstas dentro del régimen interno de la institución, la más grave de las cuales, según la gravedad de la falta, consiste en su exclusión del establecimiento educativo”. (ST- 519/92).

 

“El hombre, considera la Corte constitucional, debe estar preparado para vivir en armonía con sus congéneres, para someterse a la disciplina que toda comunidad supone, para asumir sus propias responsabilidades y para ejercer la libertad dentro de las normas que estructuran el orden social, así pues, de ninguna manera ha de entenderse completo ni verdadero un derecho a la educación al que se despoja de estos elementos esenciales, reduciéndolo al concepto vacío de pertenencia a  un establecimiento educativo…

 

…De lo dicho se concluye que cuando el centro educativo exige del estudiante respuestas en materia académica, disciplinaria, moral o física, o cuando demanda de él unas responsabilidades propias de su estado, así como cuando impone sanciones proporcionales a las faltas que comete, siempre que desempeñe tal papel de modo razonable y sujeto al orden  jurídico, no está violando los derechos fundamentales del educando sino, por el contrario, entregando a éste la calidad de educación que la constitución desea” (Corte Constitucional. Sentencia T.397 de agosto 19 de 1997)

 

4.    Nuestro colegio ofrece educación académica, es decir, prepara a los y las estudiantes en  las áreas básicas y obligatorias sin hacer énfasis directo en áreas técnicas o laborales, sin embargo cabe rescatar que se promueve el emprendimiento y el enfoque para una Bogotá bilingüe especialmente.

5.    El colegio tiene como fin primordial la educación integral de los estudiantes y las alumnas para que sirvan a la sociedad, a la comunidad, a sus familias y a la patria.

 

Nota: El fundamento y soporte legal y jurídico del presente reglamento o Manual  de Convivencia, serán los anteriores conceptos jurídicos enumerados en las sentencias de la corte y sus énfasis pedagógicos y comportamentales y los demás  que exija la ley. Igualmente, la identidad institucional del Colegio. Así mismo, declarando, acatando y respetando las normas, derechos y promoviendo los deberes de los estudiantes, las alumnas, los padres de familia, los docentes y directivas, así como regulando y estableciendo las sanciones, prohibiciones y estímulos correspondientes.